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Amor, Cuento Ancestral, Cultura, Filosofía de Vida, Libro, Nativos Americanos, Reflexiones
Uno de mis libros de cabecera es “La medicina de la tierra” de Jamie Sams, Los Caminos Ancestrales de Armonía de los Nativos Americanos. Hace catorce años que estamos juntos. Nuestra historia empezó un soleado día en el que estaba paseando, vi una librería y tuve la necesidad de entrar. Y allí estaba él, como imantada lo tomé en mis manos, lo hojeé y me lo lleve a casa. Con el paso del tiempo sé que fue él quien me encontró a mi.
La autora da varias opciones para leer su libro. Yo sigo mi intuición, lo abro y leo la reflexión de la página que me sale. En ella encuentro la respuesta a la situación del momento que estoy viviendo.
Hoy deseo compartir una reflexión que me ha acompañado durante estos años, es de la Séptima Luna.
Cuando expresamos nuestro deseo de unión reclamando nuestra pasión por la vida, los tambores de nuestros corazones llaman a otros. Cuando hallamos alegría en los hechos cotidianos, recibiendo cada día con genuina excitación, atraemos a otros.
El don de un punto de vista positivo es un imán seguro que crea curiosidad en los demás y despierta en ellos el deseo de descubrir esta clase de felicidad. El tambor del corazón toca una melodía que no se puede negar cuando hay también luminosidad en nuestros pasos y nuestros ojos centellean.
Los Antepasados llamaron a este estado Caminar con la Belleza. Cuando una persona camina por la vida de esta manera tan alegre, ha encontrado la unión con el Yo y pueden compartir ese amor con otros. El tambor de su corazón llamará a los que pueden reconocer el espíritu de la canción del corazón feliz.
Cuando estamos decaídos, podemos cambiar la melodía triste de nuestro corazón tratando de encontrar cosas que admiramos y apreciamos de nuestras vidas. Cambiando nuestros puntos de vista hacia la gratitud, no atraeremos gente negativa hacia nosotros. El tambor de nuestro corazón no puede llamar a almas tristes o miserables cuando está repleto de alabanzas.
La Belleza de Un Día Cualquiera es la Gratitud.
- Ilustración de Rébecca Dautremer
